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sábado, 20 de agosto de 2011

Cavilaciones milfianas.Última entrega

(viene de la segunda entrega) La parte inferior de estas damas del placer adulto es uno de los puntos fuertes por su capacidad para captar la atención de los demás.

Volviendo al campo de lo textil, las MILF pueden lucir varias vestimentas que, en cualquier caso, potenciarán unas posaderas y unas piernas de lo más dulces. Las hay que prefieren la ropa deportiva y por ello se enfundan en pantalones que se ciñen a su silueta y que, a pesar de que no dejan nada a la imaginación, potencian la imaginación de quien disfruta de su visión. Este tipo de pantalones pueden ser tanto largos, como llegar hasta la rodilla o, incluso, quedar cortados en la antesala de su fruto prohibido. Este corte está reservado para las MILF que desean cortejar a cualquier muchacho ya sea austrohúngaro o de cualquier parte del mundo, y embaucarlo para una causa que, en cualquier caso, resulta deliciosa.

Este tipo de MILF que opta por lo ceñido en tono deportivo se contrapone, en cierto medida, a las que optan por un ceñimiento de tono más informal pero, a la vez, igual de excitante. En este cajón pueden se engloban todo tipo de pantalones de tela vaquera o de vestir que, como todo buen observador de MILF debe saber, suelen concentrar los puntos de atención en la mitad inferior, dejando que la tela, a partir de la rodilla, goce de una libertad de la que no disfruta en la mitad superior del tren inferior, debido a que es allí donde, como dijimos anteriormente, reside la manzana del jardín de las Hespérides que muchas de estas MILF conservan para el héroe de turno.

Para finalizar con esta última entrega y por tanto, con este breve pero esperemos que acertado acercamiento al mundo MILF, es menester destacar aquellas MILF que siempre optan por vestido o, en su defecto, falda. Cuando las mujeres del sector etario que comprende a lo que identificaríamos como MILF optan por esta vestimenta, las variables que nos permiten atisbar a una MILF siempre se concentran en el baile que el dulce caminar, en ocasiones, con un movimiento de caderas intermitente, produce en la parte ceñida de la prensa en sí. Cuando una prenda de este calado marca con insistencia esa zona corpórea, nos encontramos, sin duda alguna, ante una de estas MILF.

Todo aquel observador de MILF debe comprender que, debido a lo efímero del carácter de las corrientes en el mundo actual, este manual/ensayo tiene un carácter muy temporal que, si es necesario, será reactualizado una y otra vez a fin de no dejar al azar la identificación del escalón más alto de la jerarquía del erotismo femenino.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Cavilaciones milfianas. Segunda entrega

(viene de la primera entrega) Continuando con la descripción física de estas mujeres, las MILF, que sientan las bases de su existencia allá por el sempiterno Imperio Austrohúngaro, es necesario destacar las diferentes vestimentas que, ligadas al momento en que cada una de ellas es lucida, determinan el deseo, insaciable por otro lado, de estas MILF por llamar la atención de todo aquel joven que, absorto en sus técnicas de seducción, llegue a menospreciar el ente vaginal puro que pueda ofrecerle una joven de su edad y tienda a buscar las opciones de profanar (como ya han hecho muchos otros) un cuerpo que, incluso, dio cabida a un ser en su interior.
Para seguir un orden sencillo, comenzaremos por la parte superior de la vestimenta de estas dulcineas de otra década que, cual fósil conservado en ámbar, aún conservan una belleza intacta que seduce a todo aquel que la observa y que añora con manipularla.




El tejido que tapa la parte superior de estas mujeres, muestrario siempre de un relieve turgente, puede ir desde el escote pronunciado hasta el "top" que les permite hacer ejercicio. He ahí otra de las claves de su "bien-estar" físico, ya que es muy común que en los gimnasios y demás lugares de "depuración" física, haya MILF´s a raudales. A pesar de las múltiples lecturas que este tipo de ropa ceñida pueda dejar, debemos tener claro la función que tiene (única función, por otro lado): dirigir nuestra mirada hacia esos dos puntos, prosiguiendo así con una labora de análisis/admiración que ya habremos comenzado con el rostro maquillado y las amplias gafas de sol tras la que SIEMPRE imaginamos una mirada salvaje, y que continuaremos por el tren inferior del cuerpo, que será tratado en la próxima entrega...

domingo, 31 de julio de 2011

Cavilaciones milfianas. Primera entrega

Situémonos en la puerta de un colegio. Allí ha sonado ya la alarma que permitirá a los vástagos de la educación primaria abandonar sus pupitres y salir al encuentro de sus madres. He ahí el motivo de este ensayo. Esas mujeres, madres, solteras o simplemente mujeres atractivas y sexualmente muy atrayentes y posiblemente activas.
Para todos nosotros es un verdadero regalo de este transcurrir de días que llaman VIDA poder disfrutar de ese tipo de mujeres a las que llamaremos MILF. Las MILF suelen encasillarse dentro de unos estándares físicos y comportamentales que, si bien son bastante variados, son fácilmente reconocibles. A pesar de que la estereotipación puede mostrar cierto carácter superficial en una descripción, repetir los rasgos más comunes de este tipo de mujeres es necesario para su identificación y aprehensión.
Uno de los complementos que mejor definen a este tipo de mujeres son las gafas de sol. Esos cristales tras los que se esconden los ojos de una depredadora consciente de que mantener su buen tono físico le permitirá poder "consumir" presas jóvenes suelen ser de un tamaño bastante considerable y dan un tono misterioso, morboso e inquietante a todas esas mujeres con las que, si fuese posible, siempre te gustaría compartir una noche de "inquietudes". Y es que ese tipo de mujeres desprenden un halo de apetencia sexual constante y despiertan en la población más joven deseos de poder satisfacer los deseos más primarios de esas mujeres que pueden volver a caminar una senda, la del affaire sexual, ya pateada años atrás.
El pelo es otro de los condicionantes que ellas lucen sin pudor y que, para todo aquel iniciado en el arte de su identificación, cumple una función de señal de sed vaginal, de deseo de ser poseída por un cuerpo más vigoroso y joven que el suyo que, si bien está en la plenitud de su vida, siempre necesita ser complementado por un motor con unos cuantos caballos de más.....(continuará)